Es frecuente recibir en consulta pacientes alarmados porque una resonancia mostró un 'menisco roto', asumiendo que la única salida es una artroscopia para 'limpiar' la rodilla. Sin embargo, la evidencia médica actual ha cambiado drásticamente esta perspectiva.
Estudios recientes y con seguimiento a largo plazo (como el estudio FIDELITY a 10 años) confirman que, para ciertos tipos de roturas, operar no ofrece un mejor resultado que un protocolo de fisioterapia bien estructurado. De hecho, retirar tejido meniscal innecesariamente acelera el desgaste articular.
En 30 segundos
- Pasados los 40 años, muchas roturas de menisco son degenerativas y forman parte del desgaste natural de la rodilla, no siempre son la causa del dolor.
- Operar un menisco degenerado sin bloqueo mecánico no mejora los síntomas a largo plazo más que la terapia conservadora.
- Remover tejido meniscal sin necesidad aumenta significativamente el riesgo de requerir una prótesis en el futuro.
- La artroscopia sigue siendo el tratamiento ideal para roturas traumáticas (ej. lesiones deportivas) o cuando la rodilla presenta bloqueos mecánicos reales.
¿Por qué ya no operamos todos los meniscos?
Históricamente, asumíamos que si había dolor y el menisco estaba roto, esa era la causa directa. Hoy sabemos que, en pacientes de mediana edad, la rotura suele ser un hallazgo incidental. El dolor, en realidad, proviene de una artrosis inicial o inflamación global de la articulación.
Realizar una meniscectomía parcial (recortar el menisco) en estos casos no detiene el proceso degenerativo y le resta amortiguación a una rodilla que ya está empezando a desgastarse.
¿Cuándo está indicada la cirugía?
La cirugía meniscal sigue siendo un recurso indispensable, pero la clave está en la selección del paciente. Recomiendo el tratamiento quirúrgico cuando:
- Existe un bloqueo articular franco (la rodilla se traba y no completa su rango de movilidad).
- Se trata de una rotura traumática aguda (común en fútbol, pádel o torsiones fuertes) donde el tejido es de buena calidad y podemos suturarlo (salvarlo) en lugar de resecarlo.
- El tratamiento conservador riguroso (3 a 6 meses de fisioterapia) no logra aliviar los síntomas.
¿Cuál es la alternativa?
Si la cirugía no está indicada, el tratamiento se centra en la preservación articular: optimizar la mecánica de la marcha, fortalecimiento muscular específico (cuádriceps e isquiotibiales), control de peso y, de ser necesario, infiltraciones articulares para controlar picos inflamatorios.
Conclusión
Antes de optar por el quirófano ante una lesión de menisco, es vital definir si la rotura es la verdadera causa del problema. Conservar el menisco siempre que sea posible es la mejor inversión para el futuro de tu rodilla.
Si te han sugerido cirugía y buscas una valoración clínica actualizada, agenda tu consulta en Quito (Edif. Fortune Plaza).
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Nota médica: este contenido es informativo, basado en evidencia actual, y no reemplaza una evaluación médica presencial.

